Udo Jürgens, 1976

Sie treffen sich täglich um viertel nach drei

Am Stammtisch im Eck in der Konditorei

Und blasen zum Sturm auf das Kuchenbuffet,

Auf Schwarzwälder-Kirsch und auf Sahne-Baisser,

Auf Früchteeis: Ananas, Kirsch und Banane,

aber bitte mit Sahne.

 

Sie schwatzen und schmatzen, dann holen sie sich,

Noch Buttercremetorte und Bienenstich.

Sie pusten und prusten, fast geht nichts mehr rein.

Nur ein Mohrenkopf höchstens, denn Ordnung muß sein.

Bei Mathilde, Ottilie, Marie und Liliane…

aber bitte mit Sahne.

 

Und das Ende vom Lied hat wohl jeder geahnt,

Der Tod hat reium sie dort abgesahnt.

Die Hinterbliebenen fanden vor Schmerz keine Worte,

Mit Sacher und Linzer und Marzipantorte

Hielt als letzt Liliane getreu noch zur Fahne…

aber bitte mit Sahne.

 

Doch auch mit Liliane war es schließlich vorbei,

Sie kippte vom Stuhl in der Konditorei.

Auf dem Sarg gab’s statt Kränzen verzuckerte Torten

Und der Pfarrer begrub sie mit rührenden Worten:

Daß der Herrgott den Weg in den Himmel ihr bahne…

aber bitte mit Sahne.

 

Noch ein Tässchen Kaffee…

Aber bitte mit Sahne.

Noch ein kleines Baisser…

Aber bitte mit Sahne.

Oder soll’s vielleicht doch ein Keks sein….

 

Se encuentran cada día a las tres y cuarto

en la mesa de siempre en un rincón de la pastelería

y se disponen a asaltar el carro de pasteles,

a por la Selva Negra y los merengues,

a por los helados de piña, cerezas y plátano,

pero con nata por favor.

 

Cascan y mascan, entonces van a por más,

pastel de crema de mantequilla y almendras caramelizadas.

Soplan y resoplan, casi no entra más,

solo un merengue con chocolate y ya está, hay que hacer las cosa bien.

Somos Matilda, Otilia, Maria y Liliana…

pero con nata por favor.

 

Y el final de la canción on lo podéis imaginar,

la muerte las engulló de una en una,

el dolor no permitía a los familiares y amigos encontrar las palabras,

con tarta Sacher, Linzer y un mazapán,

ahí estaba Liliana sujetando la bandera…

pero con nata por favor.

 

Pero al final la muerte también se llevó a Liliana,

se cayó de la silla en la pastelería,

en su ataúd pusieron tartas de azucar en lugar de flores

y el cura pronunció las siguientes palabras:

Que Nuestro Señor le prepare el camino al cielo…

pero con nata por favor.

 

Y otra tacita de café…

pero con nata por favor.

Y un pequeño pastelito…

pero con nata por favor.

O tal vez una galleta…

Video con animaciones: https://www.youtube.com/watch?v=4rQP3LUpy3k

Gracias Susana por presentarme a Udo Jürgens 😉