Un toro viejo y uno joven, estaban en lo alto de una loma contemplando el atardecer.

A sus pies, en el valle, un rebaño de vacas pastaban en el prado. Inquieto y correteando alrededor del toro viejo, el toro joven dice: “¿Por qué no bajamos ahora mismo corriendo y nos follamos a una de esas vacas?”.

El toro viejo le miró muy serio y contestó: “Bajaremos despacio, sin hacer ruido, y nos las follaremos a todas. De una en una.”