España no ha destacado dentro del mundo de las tecnologías de la información como pionera en I+D ni como gran gestora de las mismas, pero la excepción a esta norma ha sido la tarea realizada hasta ahora en la gestión de los dominios .es por parte de la entidad pública empresarial Red.es.

El ICANN (Internet Corporation For Assigned Names and Numbers), organismo internacional encargado del registro y la gestión de los dominios .com, .net y .org adoptó el principio “first come, first served” (se sirve primero al primero que llega) que ha facilitado la rápida expansión del sistema en todo el mundo.

Este principio propició la aparición de empresas basadas en la especulación de nombres de dominios, en la extorsión de interesados y en el chantaje empresarial (ej. barcelona.com…). La situación era tan previsible como inevitable por lo que no podemos culpar al ICANN.

La encargada de este cometido en España es la entidad pública empresarial Red.es que tiene encomendados el registro y la gestión de los dominios “.es”. Desde principios de los 90 ha seguido una política de asignación muy conservadora y unos requisitos lógicos y coherentes que primaban los intereses empresariales frente a los mercantiles y especuladores.

Desde principios de los 90 ha seguido una política de asignación muy conservadora y unos requisitos lógicos y coherentes que primaban los intereses empresariales frente a los mercantiles y especuladores.

La convivencia de los dos modelos (ICANN/RED.ES) ha propiciado que los dominios con el apellido “.es” tengan asociada aparte de la referencia geográfica un nivel de confianza y credibilidad mayor al de cualquiera de sus primos “.com”, “.net” o “.org”. Estos aspectos son críticos en  lo referente al comercio electrónico, el actual talón de Aquiles de la red. ¿Por qué los bancos, entidades financieras y medios de comunicación se han acogido al “.es”? Porque su principal activo es la credibilidad.

Las modificaciones en los trámites de gestión son necesarias e inexcusables y son una parte de las mejoras que revertirán en reducir el tiempo de respuesta, eficiencia, etc… No obstante, las modificaciones en lo referente a los criterios de asignación no aportan ninguna mejora y como se refleja en el cuadro siguiente terminan con todo el rigor y buen criterio mantenido hasta ahora.

Comparativa de la antigua y la nueva normativa que regula la asignación de los dominios “.es”

Antes – Comprobación que los dominios .es cumplen la normativa antes de ser registrados.

Ahora – Los dominios .es son registrados sin comprobación previa.

Comentarios – Suprime todos los mecanismos de control actuales que garantizan la existencia y relación entre el dominio y el registrante.

Antes – Pueden solicitar nombres de dominio de segundo nivel: personas físicas españolas o extranjeras que residan legalmente en España, entidades con o sin personalidad jurídica constituidas conforme a la legislación española, administraciones Públicas españolas.

Ahora – Registro libre. Puede solicitar dominios .es todo el que tenga intereses o mantenga vínculos con España.

Se abre la posibilidad de registro a todo el mundo, favorece a los especuladores y abre nuevas vías de fraude.

Antes – Los dominios .es deben registrarse en función del nombre de una empresa, marca registrada, nombre y apellido o nombre y apellidos, tal y como constan en el DNI.

Ahora – No hay vinculación entre el dominio y el nombre del titular.

Posibilita el registro masivo e incluso con identidades falsas.

Antes – Es posible cambiar la titularidad de dominios registrados bajo .es.

Ahora – No se puede cambiar la titularidad de dominios registrados bajo .es, salvo excepciones.

Se presenta esta medida como mecanismo para frenar la especulación y la compra-venta de dominios.

Antes – Aunque el anterior Plan lo permite, no existe un sistema de resolución extrajudicial de conflictos.

Ahora – Se crea un sistema de resolución extrajudicial de conflictos.

Esta modificación está poniendo el parche antes que la herida. Sin duda alguna crecerá el número de demandas y contenciosos alrededor del registro y titularidad de dominios .es.

Red.es ha fijado unas fases transitorias para contrarrestar los efectos perversos de esta normativa. Paradójicamente se está reconociendo a priori que la nueva normativa va a causar perjuicios.

 

¿Por qué?

Como se observa en la tabla siguiente el número de nuevos registros de dominio .es ha ido creciendo desde el  año 1997 a diferente ritmo. Este estancamiento en el número de nuevos registros era previsible pues el censo de “posibles” dominios es limitado.

 

Total (.es) Incremento Incremento %
respecto incremento anterior
1997 7219
1998 12887 5668 -21%
1999 18859 5972 5%
2000 29590 10731 80%
2001 35570 5980 -44%
2002 43476 7906 32%
2003 71158 27682 250%
2004 85309 14.151 -49%
2005 298.600 284.449 2010% (actualizado 2006)

 

La puntas de crecimiento 2000 (+80%) y 2003 (+250%) coinciden con periodos de alta penetración de internet en España a través de las tarifas planas y últimamente gracias a la fuerte implantación del ADSL.  La tendencia apunta a estabilizar ese crecimiento.

No hay que olvidar que el ES-NIC es parte de una entidad pública empresarial y que en ningún caso se debe promover el registro de nuevos dominios .es de modo indiscriminado para conseguir mayores tasas de crecimiento. Y menos aún si además se logra a base de flexibilizar los criterios y requisitos de asignación. En ningún caso se debe asociar el número de dominios registrados a la penetración y desarrollo de internet en España, pues se trata de un indicador circunstancial cuantitativo.

En ningún caso se debe asociar el número de dominios registrados a la penetración y desarrollo de internet en España

El crecimiento de Red.es debe ser controlado y orientado hacia líneas de actividad más allá del registro y la gestión de dominios, ya que en este campo sus funciones están limitadas a ser un organismo gestor independiente http://www.red.es/red_nosotros/index.html.

Red.es debe centrarse en las acciones de  divulgación, promoción del medio internet y el apoyo a políticas para favorecer el acceso. La campaña “todos.es” sería un buen ejemplo.  La entrada en vigor de la nueva normativa termina con una etapa de trabajo bien hecho y minará la credibilidad y la confianza que se ha ido asociando a los dominios .es en los últimos diez años. El nuevo terreno de juego no es más flexible y ágil como lo presenta Red.es, si no más frágil y a largo plazo menos fiable que el actual. Quid prodest? (¿A quién beneficia?)

De interés: BOE #129 – 31 MAYO 2005 – http://boe.es/boe/dias/2005-05-31/pdfs/A18170-18175.pdf

Este post fue originalmente publicado en Mayo 2005 en noticias.com